domingo, 25 de marzo de 2012

Blas Durán tenía razón "mujer que come salchichón de noche, no sabe el animal que se está comiendo"


Por Joshep Caceres.-


Santo o-Blás Durán decía en uno de sus merengues "plebes" que "la mujer que come salchichón de noche no sabe el animal que se está comiendo", y los moralistas ortodoxos de la época lo repudiaban por indecente, plebe, vulgar, ya que entendían que el aludido "embutido" era otro. Que se trataba de un doble sentido procaz con el que se refería a un "salchichón fálico".




Pero cuánta razón, en el fondo, tenía Blas con su picardía, porque hoy día no solo mas mujeres que comen salami o salchichón criollo no saben el animal que se está comiendo.


Es precisamente el lío que hay planteado con los productores de cerdos, a los cuales los embutidores criollos no le están comprando la carne, porque prefieren usar los desperdicios que llegan desde Estados Unidos y Brasil.


Y ahí es que está el problema, el riesgo, el peligro, porque esos desechos con los que se están fabricando los embjutidos criollos son una "bomba de tiempo", a veces de acción inmediata, todo depende de cómo su organismo manilpule ese artefacto "explosivo" que usted se abrocha con tanto gusto, en un mangucito en el desayuno o cena, o "picando" en el colmadón bebiendo cerveza.


Se ha comprobado que la llamada enfermedad de la Vaca Loca se generó en la modalidad de alimentar en Europa al ganado vacuno con desperdicios de otros animales, como por ejemplo la llamada gallinaza mezclada con excrementos de cerdo y melaza.


Alimentando las vacas con excrecencias de otros animales se creó la enfermedad de La vaca Loca.


Y desde hace tiempo acontece que los desperdicios de ganados y de cerdos, que no usan en esos países, son los que envían para acá, con el beneplácito de los fabricantes criollos , que compran esos subproductos cárnicos precisamente a precios de "vaca muerta", muy baratos, pqra ganar mucho dinero, y es por ello que no tienen necesidad de comprar los cerdos nativos, de pura carne, como sucedía en otros tiempos en que daba gusto comerse un salami de mallita.



Los fabricantes criollos de embutidos prefieren la importación de la denominada “carne mecánicamente deshuesada” (MDM, por sus siglas en inglés), que no son más que los despojos de la carne de pollo y pavo, triturados y procesados para fabricar una pasta que se le añade a diversos productos cárnicos para “rendirlos” y así bajar costos, en detrimento de la calidad del producto que consumen los ciudadanos.



Esto sin contar la cantidad de harina coloreada que adicionan a los mismos para darle volumen a su mezcla de huesos triturados y desperdicios tóxicos.



Tan tóxicos y no aptos para el consumo humano, que si no se refrigeran adecujadamente los embutidos se pudren facilmente. ¡Wakala!. ¡Asco Che!.



Blas Durán se merece una "etuatua" en el Casandra, como diría Omega....

 
Design by Wordpress Theme | Bloggerized by Free Blogger Templates | coupon codes